ene 042012
 

Sistema de con­trol del par­que mó­vil que ges­tiona per­so­nas, vehícu­los y ex­pen­de­do­res de combustible

La Autoridad Portuaria de Barcelona dis­pone de una flota en ges­tión de co­ches. Una parte de la flota de co­ches del par­que mó­vil se ubica en un par­king con ac­ce­sos a tra­vés de ba­rre­ras y con un con­trol de ac­ce­sos ade­cuado para la ges­tión y con­trol de vehícu­los, con di­fe­ren­tes for­mas de fun­cio­na­miento se­gún los per­mi­sos. Este sis­tema consta de 2 par­tes in­ter­re­la­cio­nes en­tre sí. Por una parte se pue­den con­tro­lar vi­si­tan­tes y a in­di­vi­duos que se iden­ti­fi­can a tra­vés de una tar­jeta, y por otra parte se con­trola a los vehícu­los, a tra­vés de un sis­tema RFID en ac­tiva, donde se co­lo­can tags de larga dis­tan­cia en los vehícu­los. En el sis­tema que­dan re­gis­tra­dos to­dos los da­tos del vehículo.

El sis­tema ofrece di­fe­ren­tes com­bi­na­cio­nes de au­to­ri­za­ción de paso. Existen tar­je­tas de usua­rio que es­tán au­to­ri­za­das para que se pro­duzca la aper­tura de la ba­rrera del par­king sin que se tenga que iden­ti­fi­car al vehículo. En otras oca­sio­nes, y para vehícu­los prio­ri­ta­rios, la iden­ti­fi­ca­ción se pro­duce a tra­vés del tag del vehículo, sin ne­ce­si­dad de que el usua­rio se iden­ti­fi­que. Pero en el caso de que el vehículo no sea prio­ri­ta­rio, an­tes de pro­du­cirse la aper­tura de la ba­rrera, no sólo se iden­ti­fica al vehículo, sino que el usua­rio se ten­drá que iden­ti­fi­car con su tar­jeta. Si el sis­tema ve­ri­fica que esa tar­jeta puede sa­car el vehículo en cuestió,n ese día y a ese ho­ra­rio, sólo en­ton­ces abrirá la ba­rrera y guar­dará el re­gis­tro de paso con los da­tos del vehículo y del usua­rio de la tarjeta.

Otra parte de la flota se con­trola a tra­vés de ar­ma­rios elec­tró­ni­cos donde se guar­dan las lla­ves de los di­fe­ren­tes co­ches y donde los usua­rios pue­den ac­ce­der a la aper­tura del ar­ma­rio a tra­vés de sus tar­je­tas (po­dría ser la hue­lla si se es­coge un lec­tor bio­mé­trico). Una vez abierto, sólo se ac­ti­va­ran los leds de las lla­ves per­te­ne­cien­tes a los co­ches au­to­ri­za­dos para ese usua­rio. Cada usua­rio puede te­ner di­fe­ren­tes au­to­ri­za­cio­nes de uso se­gún el grupo al que per­te­nez­can.  El sis­tema ade­más dis­pone de una fun­cio­na­li­dad alea­to­ria de asig­na­ción de las lla­ves de cier­tos co­ches para que to­dos los vehícu­los ten­gan la misma ro­ta­ción.  El sis­tema ofrece in­for­ma­ción de gru­pos, usua­rios por fe­chas y tiem­pos que han te­nido las lla­ves, lla­ves no de­vuel­tas, etc.

Otro sis­tema que se con­trola de forma elec­tró­nica y au­to­ma­ti­zada,  son los ex­pen­de­do­res de com­bus­ti­ble, donde se ges­tiona y con­trola el uso de los mis­mos. Este sis­tema fun­ciona con un sur­ti­dor elec­tró­nico industrial.

El sis­tema per­mite uti­li­zar el sur­ti­dor a tra­vés de 2 ope­ra­ti­vas di­fe­ren­tes. Sólo con iden­ti­fi­ca­ción del con­duc­tor, a tra­vés de lec­to­res de tar­je­tas (po­drían ser ter­mi­na­les bio­mé­tri­cos an­ti­van­dá­li­cos y de ex­te­rior), ubi­ca­dos al lado del sur­ti­dor. Esta ope­ra­tiva con­lleva que el con­duc­tor se iden­ti­fi­que a tra­vés de su tar­jeta (o hue­lla dac­ti­lar). Si está au­to­ri­zado a ha­cer uso del sis­tema, se le ac­ti­va el te­clado y a tra­vés del dis­play del ter­mi­nal se le in­for­ma que ya puede uti­li­zar el sis­tema para iden­ti­fi­carse, uti­li­zando adi­cio­nal­mente una clave. Si la tar­jeta (y/o hue­lla)  y la clave in­tro­du­ci­das son co­rrec­tas, se mues­tra en el dis­play y se ac­tiva el sur­ti­dor. El sis­tema con­trola las se­ña­les su­mi­nis­tra­das por el sur­ti­dor para sa­ber cuándo em­pieza el re­pos­taje, cuando fi­na­liza y la can­ti­dad de li­tros. Esta in­for­ma­ción la en­viará al pro­grama de con­trol, el cual ges­tio­nará la in­for­ma­ción para su con­trol posterior.

La se­gunda ope­ra­tiva ne­ce­sita de la iden­ti­fi­ca­ción del con­duc­tor y el vehículo. Para la de­tec­ción del vehículo se uti­li­zan los mis­mos TAGs de largo al­cance (RFID ac­tiva) que en el con­trol del par­king. Esta va­riante de fun­cio­na­miento, exige que se au­ten­ti­fi­que tanto el vehículo como el usua­rio. Si am­bos es­tán au­to­ri­za­dos a ha­cer uso del sis­tema, se si­gue el mismo pro­ce­di­miento que la va­riante an­te­rior para iden­ti­fi­ca­ción del conductor/a, pero ade­más se tiene que in­tro­du­cir el nú­mero de ki­ló­me­tros del vehículo, y en este mo­mento se ac­tiva el sur­ti­dor. Cada vez que el usua­rio rea­liza al­guna in­ter­ac­ción con el sis­tema, se ha­bi­lita un me­ca­nismo de tem­po­ri­za­ción. De esta forma si el usua­rio no in­ter­ac­túa y el tem­po­ri­za­dor ex­pira, se mues­tra un men­saje de aborto del pro­ceso y se vuelve al inicio.

Este sis­tema per­mite ges­tio­nar y con­tro­lar cier­tos ac­ti­vos de la APB, que re­por­tan ma­yor se­gu­ri­dad y con­trol con re­per­cu­sio­nes a ni­vel de la op­ti­mi­za­ción de los re­cur­sos, tanto a ni­vel de uso como económico.