Huella

 

Los dis­po­si­ti­vos bio­mé­tri­cos de hue­lla rea­li­zan un aná­li­sis de los pun­tos dis­tin­ti­vos (mi­nu­cias) de las hue­llas para ve­ri­fi­car o iden­ti­fi­car una per­sona a tra­vés de su dedo.

Este tipo de bio­me­tría po­see una fia­bi­li­dad, se­gu­ri­dad, fa­ci­li­dad de uso y es­ta­bi­li­dad alta. No obs­tante, su acep­ta­ción, a ve­ces no es buena, por­que se vin­cula to­da­vía a la hue­lla po­li­cial. Sin em­bargo, el pa­trón que se guarda en el pro­ceso de alta de una hue­lla, no re­coge la hue­lla di­gi­tal, sino al­gu­nos de sus pun­tos más ca­rac­te­rís­ti­cos (de­ta­lles mi­nu­cio­sos ó mi­nu­cias) y los trans­forma en un có­digo nu­mé­rico, a tra­vés del cual es im­po­si­ble re­cons­truir la imagen.

imagen huella

hue­lla dactilar

Durante la úl­tima dé­cada, los dis­po­si­ti­vos bio­mé­tri­cos de hue­lla han pro­li­fe­rado. Pero no to­dos los dis­po­si­ti­vos tie­nen la misma ca­li­dad, por lo que es muy im­por­tante el tipo de sen­sor (vin­cu­lado a un al­go­ritmo) que se uti­lice, y aquí ra­dica la di­fe­ren­cia en­tre un buen lec­tor y uno con el que igual haya te­nido ma­las ex­pe­rien­cias. El pro­blema no está en la tec­no­lo­gía, sino en el dis­po­si­tivo que eligió.

Biosys uti­liza dis­po­si­ti­vos de alta gama, con sen­so­res ho­mo­lo­ga­dos por el FBI. Estos dis­po­si­ti­vos ope­ran fia­ble­mente y su ren­di­miento lo ava­lan las in­me­jo­ra­bles ta­sas, tanto de falso re­chazo (FRR) y falsa acep­ta­ción (FAR).